Mide bien tu estrategia de marketing

En el mundo de las ventas y el marketing se pueden dividir las estrategias, los perfiles de los comerciales y los clientes en dos grandes grupos: hunting y farming.

  • Hunting significa en inglés ”caza” lo que viene a englobar aquellas estrategias y perfiles comerciales destinados a la captación de nuevos clientes. 
  • Farming se podría traducir como “cosecha” lo que  incluiría aquellas estrategias y tipos de agentes de venta más orientados al mantenimiento y cuidado de una cartera de clientes ya madura y que ofrece beneficios recurrentes y a largo plazo.

Aunque muchas empresas dedican muchos esfuerzos tanto económicos como humanos a la captación de nuevos clientes, el mantenimiento y cuidado de nuestros clientes actuales nos puede proporcionar muchos más beneficios a largo plazo. Un dato interesante: captar un nuevo cliente resulta siete veces más caro que mantener feliz a un cliente actual. Una forma de llevar a cabo ambas estrategias y generar confianza para que tanto nuevos clientes vengan a tí y los antiguos sigan viendo tu valor añadido es mediante objetos promocionales.

Construye confianza en tu marca (y refuérzala con artículos promocionales)

La confianza en la marca es saber lo que tu negocio puede ofrecer, cómo quieres atraer a nuevos clientes, cómo cuidar a los actuales y construir una base sólida para ofrecer soluciones a todos ellos -siempre dentro de tus posibilidades. Esa base sólida está formada no sólo por elementos intangibles como la cercanía, fiabilidad, consistencia y dedicación, sino también con objetos como tarjetas de visita, material auxiliar y por supuesto material promocional. Todo ello es lo que genera la confianza necesaria tanto para captar a un nuevo cliente como para mantener satisfecho a uno antiguo.

Artículos promocionales: más y mejor exposición

Las diferencias competitivas de los objetos promocionales frente a otro tipo de estrategias de marketing son varias pero se pueden dividir en las siguientes.

Un objeto promocional genera confianza porque llega más lejos

Un objeto promocional puede llegar a entornos donde otro tipo de publicidad no puede entrar, -cómo sería dentro de la propia casa y vida privada del cliente- y convertirse en un objeto del día a día. Un ejemplo de ello serían por ejemplo las fundas para móviles o los botellines de agua para deporte o bebidas: ambos objetos tienen muchas posibilidades de acabar siendo objetos del día a día.

Un objeto promocional genera confianza de marca porque es útil

Normalmente todos los objetos promocionales están destinados a ofrecer un servicio y ser de utilidad para el usuario que lo recibe. Dicho usuario asocia esa utilidad con la propia marca. Un ejemplo: las baterías externas para móviles promocionadas o los dispositivos de almacenaje USB, objetos ambos que pueden salvar de un apuro y ser útiles en situaciones diversas

Un objeto promocional genera confianza porque genera más impacto

En el caso de estrategias de marketing dirigidas a la captación pura y dura y de forma masiva - cómo son los casos de la televisión, publicidad en revistas, periódicos etcétera- el número de veces que un cliente potencial ve la marca se limita al tiempo que la empresa paga por ese espacio publicitario. En cambio un objeto promocional, por la utilidad intrínseca que aporta -una taza para la oficina, un bolígrafo para tomar notas, cargadores de móvil- se usará muchas veces y a más largo plazo, incluso durante años. Esto se traduce en que ese objeto aportará muchas más impresiones: el logotipo o la imagen de marca será visualizada cientos de veces por el cliente.

impacto de los regalos promocionales

Arriba: impacto y coste de un bolígrafo con logotipo personalizado