La mayoría de las startups durante las primeras etapas de su desarrollo cometen el enorme error de ignorar la importancia del branding. Muchos nuevos empresarios tienden a obsesionarse con el producto, y con razón. Pero eso no significa dejar de prestar atención a otros aspectos como investigar y definir a su cliente objetivo para luego crear una identidad de marca que se centre en los beneficios del producto para ellos antes de lanzarlo al mercado.


¿Cuál es la importancia del branding para tu startup?

 

Una de las principales ventajas del merchandising para las startups es que ayuda a la nueva organización a establecer su propia identidad. Como ya hemos dicho, la marca no es sólo el logotipo de la empresa, sino que implica mucho más que el nombre o el diseño: es la personalidad de la organización. Por eso es importante que la empresa elija y promueva una marca que represente sus métodos de negocio y sus valores fundamentales. Tener una visión clara de lo que es y cómo se define nuestro proyecto asegurará el éxito de la puesta en marcha a largo plazo.


¿Qué puede hacer la marca por los clientes?

El marketing consiste en última instancia en influir en el comportamiento de los clientes. Estarán mucho más inspirados en una marca que ofrece un proyecto relevantes, una promesa emocional y una personalidad atractiva, comunicada de forma efectiva mediante una buena estrategia de márketing y branding. Para atraer la atención del consumidor medio, una nueva empresa tiene que desafiarse a sí misma para diseñar una campaña de marketing única. Más aún si su objetivo son los millenials totalmente insensibles a la publicidad normal y clásica, pero fieles consumidores si el producto o el proyecto les consigue satisfacer.


¿Cómo motivar a los clientes?

Sin clientes ningun negocio puede tener éxito, por eso es importante tener una marca que inspire lealtad y promueva el compromiso con el cliente. El marketing y el branding de startups también ayudan a que la empresa se diferencie de la competencia. Una gran marca trabajada de forma apropiada puede ser una sólida ventaja competitiva para cualquier empresa, especialmente cuando las características entre dos o más marcas son aproximadamente las mismas. El establecimiento de una marca junto con sus valores garantiza a tus clientes que estás aquí para quedarte.

Un ejemplo:

¿Qué te parecería si un día entras en tu cuenta de Facebook o Google y descubres que han sido compradas o que han desparecido? ¿Tienes la sensación de que son empresas que van a cerrar mañana o la semana que viene? Obviamente no, y eso se debe a que han establecido una marca muy fuerte, además de ofrecer un servicio calaramente diferenciado, comercializando una identidad que sirve como garantía de futuro para los clientes. Con esto queremos decir que al desarrollar una fuerte marca desde el inicio, la compañía demuestra que está lista para el largo plazo.