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    La técnica del embossing, o grabado en relieve

    La decoración de libros y carteles es una gran parte de la personalización de materiales. Las técnicas más manuales tienen encanto, sobre todo cuando están al alcance de todos y pueden utilizarse incluso para talleres de manualidades o decoraciones personales. En este contexto surge el embossing, una técnica manual que puede ser utilizada para productos de empresa añadiendo un punto de profesionalidad y las herramientas necesarias para alcanzar la máxima calidad

    Qué es el embossing

    El embossing, también llamado grabado en relieve, es la técnica de personalización que consiste en dar relieve a superficies como papel o cartulina para crear una impresión mediante la profundidad creada.

    Existen dos tipos, el embossing en frío y el embossing caliente, y aunque ambos utilizan el relieve como medio de personalización, lo hacen de maneras muy diferentes.

    Proceso de personalización del grabado en relieve

    Embossing en frío

    La técnica de embossing en frío se lleva a cabo con unas herramientas de prensado, que van pasando las superficies a imprimir por los rodillos de prensado. De esta manera, la superficie, que es normalmente papel o cartulina, hace formas y diseños sin tinta, solo con el propio relieve que forma el material al prensarse.

    Embossing en caliente

    Esta técnica en caliente, aunque sigue siendo embossing, es muy diferente y  a diferencia de la anterior sí conlleva el uso de tinta, o más bien de una mezcla de polvos y pegamento. También juega con el relieve, pero esta vez no por deformación de la superficie, sino por el añadido de otros materiales, como es el caso de la tinta transparente especial de embossing, así como los polvos adherentes a la tinta.

    La técnica en caliente consiste en la coloración de la tinta de embossing mediante estampación o con el rotulador del diseño que se quiera transferir. Una vez entintado, se echan encima los polvos del color y brillo deseados. Al retirar los polvos sobrantes y dar unos golpecitos ya podremos ver el resultado. 

    Tras realizar estos pasos, solo necesitamos para finalizar el proceso una pistola de calor. La temperatura servirá para fijar los polvos, que se fundirán y fusionarán con la tinta, rematando así la creación.

    Hay que tener en cuenta que los polvos deben de ser específicos para esta técnica, ya que necesitan fundirse para crear el efecto tridimensional. Además, otros polvos podrían quemarse al aplicar calor.