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Impresión por sublimación, una técnica a todo color

En el mundo de las artes gráficas, la sublimación es un proceso de impresión en el que la tinta penetra de manera permanente en el material que vamos a decorar. De este modo, los colores se mantienen vivos y su calidad no se ve afectada por el uso ni por el paso del tiempo. La impresión por sublimación se utiliza para grabar productos especiales o materiales específicos que llevan incorporado un barniz que permite la ejecución de la técnica. La sublimación se produce en el momento en el que la tinta pasa del estado sólido al estado gaseoso y se produce la penetración en el producto. No hay estado líquido intermedio. Las tazas son uno de los productos más comunes en el uso de esta técnica. A pesar de los lavados o del uso diario en el microondas para calentar líquidos, la decoración perdura. A continuación, te contamos las ventajas de esta técnica y algunos de sus usos más comunes.

¿Cuáles son las ventajas de la sublimación?

El principal aliciente de la impresión por sublimación es su versatilidad. Se trata de una técnica que se adapta a toda clase de superficies, incluso a las que tienen algún tipo de relieve. La calidad es otra de sus señas de identidad. No sólo está garantizada la durabilidad de los diseños, a pesar de un uso continuado, sino que la calidad de la impresión es óptima. Los colores de la sublimación son colores vivos, muy contrastados, que no se decoloran. A diferencia de la serigrafía, nos permite imprimir a todo color. No estamos limitados a una carta cromática, sino que se pueden añadir al diseño tantos colores como se necesiten. 

Además, cuando utilizamos esta técnica en diseños de impresión en tres dimensiones tiene la capacidad de abarcar todo el producto. Por eso se utiliza habitualmente en la decoración de carcasas para teléfonos móviles. 

Por el contrario, tiene algunas características menos ventajosas frente a otras técnicas. Por ejemplo, es un proceso lento, al menos en comparación con la impresión por inyección de tinta. No se puede aplicar la técnica sobre elementos que tengan un fondo negro, solo fondos blancos. 

Proceso de la impresión por sublimación

Como veíamos en la introducción, la técnica de la sublimación consigue la penetración en el producto con una tinta que aplicando calor pasa directamente del estado sólido al gaseoso. ¿Cómo se logra que esto suceda? Los pasos son sencillos, pero requieren de conocimiento previo y materiales adecuados. En el proceso intervienen un ordenador para realizar el diseño, impresoras especiales, tintas, cartuchos y papel termo elástico. Además, se necesitan unos hornos industriales para la última fase. 

Una vez elegido el diseño, con la ayuda de una impresora especial para esta técnica, se imprime sobre un papel mate o térmico. A continuación, el papel se pone sobre el artículo que queremos personalizar para que se transfiera la tinta. Con ayuda de la presión y el calor, como si se tratase de una prensa, la tinta va penetrando poco a poco en el objeto, garantizando una impresión realmente duradera.

Materiales aptos para sublimación

Los materiales más adecuados para aplicar la técnica de impresión por sublimación son todos aquellos que sean sólidos, porque la técnica implica calor. Aún así, los tejidos de poliéster también son susceptibles de imprimir por sublimación, por ejemplo, para crear bolsas personalizadas con el logo de tu negocio o una campaña de marketing específica. También se pueden sublimar camisetas si son de este material. La ventaja es que el diseño no se va a desvanecer ni estropear por muchos usos o lavados que tengan las prendas. 

En definitiva, los materiales más comunes para sublimar son las tazas, los vasos, carcasas, puzles, bolsas y cojines. Aunque también permite el tintado de otros materiales como azulejos, vidrio y latón. En todos ellos, la técnica de impresión por sublimación garantiza una calidad y resultados óptimos. 

Trucos para que el diseño sea perfecto

Las tazas de desayuno son, desde hace ya unos cuantos años, uno de los objetos preferidos para regalar. No sólo a nivel particular, sino también en las acciones de marketing promocional de las empresas. Para imprimir logos y diseños se emplea generalmente la técnica de la sublimación. Aunque se pueden utilizar todos los colores, para que el diseño quede realmente bien, es muy recomendable incorporar un fondo blanco. De este modo, el color se transferirá a la taza al aplicar la técnica y el soporte quedará perfectamente uniforme y relleno. Cuando lo que vamos a imprimir son imanes, la técnica más recomendada es la sublimación, aunque los diseños sean diferentes. Se recomienda también por la decoración con colores vivos.

Si tienes alguna duda sobre qué técnica aplicar a tu próxima acción comercial, consulta con nosotros para poder asesorarte sobre la técnica que mejor se adapta a tus necesidades.