Descubre nuestros artículos de protección y mascarillas contra el COVID19

Qué es la serigrafía y cómo se usa para personalizar productos

¿Sabías que la serigrafía es un arte milenario? Aunque tendemos a relacionar todos los procesos de impresión a la tecnología, lo cierto es que reproducir imágenes o documentos sobre un soporte viene de lejos. Las técnicas de serigrafía más antiguas se remontan al año 3.000 antes de Cristo, vinculadas a la cultura oriental. Por aquel entonces, los pobladores de las islas Fiyi ya utilizaban hojas de plátano con agujeros para elaborar sus diseños con distintas tintas. También se ha documentado el uso de cabellos de mujer entrelazados en la antigua China. Con el paso del tiempo, el pelo se cambió por sedas, dando origen así al nombre de la técnica: sericum (seda) y graphe (escribir). Sumérgete con nosotros en la historia de la serigrafía y descubre cómo ha evolucionado con el paso del tiempo.

Qué es la serigrafía

La serigrafía es el proceso más manual de todos los que se utilizan en las artes gráficas. Aunque sus usos industriales son muy comunes hoy en día, también la hemos visto aplicada con éxito al mundo artístico. Sin duda, su exponente más famoso es Andy Warhol

Si el origen de la técnica se remonta miles de años atrás, para las primeras impresiones en soporte de papel, lo que hoy conocemos como un cartel publicitario, tenemos que avanzar hasta el siglo XX. En los años treinta destacó el trabajo de Guy Maccoy, reconocido como el primero en emplear la serigrafía con fines artísticos, en el año 1932. La seda ha quedado totalmente en desuso, porque en ambientes húmedos tiende aflojarse. Se ha sustituido por acrílicos o nailon

A pesar del transcurso de los años, la serigrafía sigue manteniendo su esencia. La técnica consiste en transferir tinta a través de una malla que permanece tensada en un marco o pantalla. En las zonas donde no hay imagen, el paso de la tinta se bloquea mediante una emulsión. Es una reacción química que permite que la tinta pase por las zonas libres, dando vida a la imagen. Para realizar el proceso, la tinta se coloca en la parte superior de la pantalla y se esparce con una regleta. Solo resta quitar el marco y el diseño ya está listo. 

Personalizar con serigrafía

Hoy día, este procedimiento de impresión es uno de los más utilizados para realizar reproducciones artísticas y también en el mundo publicitario. Uno de los motivos por los que sigue tan vigente es el coste, porque la pantalla es reutilizable cientos de veces. Una vez que se ha obtenido el primer modelo, la impresión puede repetirse sin perder definición. Además, es una técnica muy apreciada para trabajos de alta calidad, porque permite aplicar tintas de oro y plata. En cambio, es más limitada para degradados, acuarelas y texturas. 

Los usos de la serigrafía son tan variados como los soportes que permiten la aplicación de esta técnica. Es muy versátil y se puede utilizar sobre infinidad de materiales, aunque los más habitual es la serigrafía sobre papel y la serigrafía textil, para estampar diseños en todo tipo de ropa y calzado. La tela más apropiada para personalizar con serigrafía es el algodón, porque el grosor del tejido influye en una óptima absorción de la tinta. También se puede aplicar sobre plástico, en paneles publicitarios, señales, e incluso marquesinas de autobús. La madera, el corcho, el cristal, los metales de superficie plana o los vinilos, son también materiales susceptibles de personalizar con serigrafía. 

Colores imborrables

Marcar con serigrafía es una técnica rápida que aporta una coloración viva. La calidad está garantizada, debido a sus cualidades de durabilidad por encima de los demás sistemas de estampación. Los colores permanecerán prácticamente imborrables en el tiempo. Es la técnica más recomendada para diseños en los que no varían los tonos de los colores. Y, además, se adapta a casi cualquier material. 

La personalización de diseños con serigrafía permite un máximo de seis colores. Cuantos más colores necesitamos, más se encarecen los costes. También influye cuando la impresión se realiza sobre un color oscuro, porque obliga a utilizar un color adicional como base. Una vez que disponemos de los gráficos a imprimir, comienza el proceso. Como hemos visto, se trata de uno de los más simples del mercado. El siguiente paso consiste en crear la pantalla con una emulsión química. En este punto del proceso de estampación, lo más importante es que el marco de la malla no se mueva. Por último, para la impresión, se puede realizar de manera manual o automática. La automática reduce el tiempo de producción, al valerse de pantallas más grandes o rotatorias para producción continua y sistemas de secado. 

Ahora que ya lo sabes todo sobre la serigrafía, consulta con en Pongomilogo todos los productos en los que puedes encargar un diseño personalizado con serigrafía y que mejor se ajuste a tus necesidades.